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Gamificación para aumentar la productividad

No es ningún secreto que los empleados más felices y comprometidos son más productivos: disfrutan del trabajo que realizan, trabajan mejor y permanecen más tiempo en la empresa al generar una relación positiva con su cometido y compañeros. Y cuando la productividad del empleado alcanza altos niveles, las probabilidades de que la empresa llegue a cumplir sus metas globales, se vuelven mucho mayores y más tangibles.

Beneficios de la gamificación

Usando la gamificación puedes hacer que el trabajo y el establecimiento de metas sean procesos mucho más agradables, divertidos y gratificantes. No solo se trata de mejorar la situación de tus trabajadores actuales, sino que también atrae talento, lo retiene, induce a la colaboración entre departamentos y mantiene a todos los trabajadores motivados gracias a las recompensas instantáneas, la experiencia y el la agilidad en cuanto al feedback que reciben a través de la plataforma de gamificación. Además, reduce la rotación de empleados y mejora significativamente el compromiso.

¿Jugar en un lugar de trabajo?

Al principio, probablemente exista aprensión por introducir juegos en un lugar de trabajo. Sin embargo, cuando consideras cuántas personas están jugando a juegos de una forma u otra, y cómo todos buscamos activamente ese entretenimiento y recompensa, cambie la forma de ver este tipo de estrategias. Y es porque todos, y quiero decir todos, ya utilizamos algún sistema parecido en nuestro día a día, ya sean los juegos que tiene tu rastreador de ejercicios o los que descargas en tus dispositivos móviles. Todos jugando algún juego. Entonces, ¿por qué no tus empleados? ¿por qué no utilizar juegos diseñados por tu empresa con sus objetivos y estrategias corporativas integrados en ellos y con el objetivo de, además, generar sentimiento de pertenencia y de comunidad?

Mediante la aplicación de mecánicas de juego, estás convirtiendo las filosofías corporativas generalmente repetitivas y a menudo difíciles de digerir, en algo mucho más atractivo y fácil de propagar.

No todo son juegos

Para que la gamificación realmente funcione hay que analizar las necesidades del departamento y personalizar la experiencia para sacar el mayor beneficio a este tipo de plataformas.
Cuando el gigante de la tecnología SAP hizo este ejercicio, para motivar a sus profesionales de ventas y prepararlos para abordar reuniones de ventas complejas con clientes, recurrieron a una plataforma externa a través de la cual se tomaban ejemplos y datos reales con los que los profesionales de ventas podían identificarse y así simular reuniones con diferentes perfiles de clientes. Jugar al juego significaba responder a las preguntas de los clientes con precisión y, por lo tanto, ganar insignias y generar un sentimiento saludable de competitividad. Además, la plataforma recopila los datos sobre las interacciones proporcionando así a los profesionales de ventas una mejor comprensión sobre lo que esperar en sus reuniones.
Muchas plataformas de gamificación se pueden personalizar según las necesidades, estrategias y objetivos específicos de cada empresa. De esa forma, su fuerza de trabajo estará mucho más familiarizada con el entorno del cliente, será más probable que afronten los retos de forma positiva y estará más dispuesta a ser creativa ante situaciones difíciles.

El Autor

Mariola Montoya

Mariola Montoya

Como periodista y comunicadora audiovisual, Mariola consigue unir la multidisciplina en contenidos de valor para las empresas. Curiosa por naturaleza, una autora que trae enfoques muy relevantes en el mundo de la innovación desde la perspectiva más joven entre los autores de Innovando.

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