La tecnología forma parte de nuestro día a día, ese es un hecho innegable, y por el lado de eficiencia empresarial, muchas innovaciones han sido sumamente beneficiosas para la agilización de procesos. Sin embargo, un aspecto que genera cada vez mayor preocupación es el consumo excesivo de energía, que de no ser controlado y supervisado, puede impactar negativamente en el medio ambiente.

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Lancaster, el uso de Internet podría consumir el 20% de la producción mundial de electricidad en 2030; y, es por ello, que el uso de dispositivos electrónicos y maquinaria se han convertido en el foco de aquellos que buscan impulsar e incrementar el uso de energías renovables en la producción energética actual.

En medio de todo ello, nacen nuevas formas de promover la eficiencia energética de distintas tecnologías, como lo es el Green IT o Green Computing: una estrategia de sostenibilidad tecnológica intenta “compensar”, de cierto modo, los aspectos no tan positivos del desarrollo tecnológico. El Green IT no busca limitar la tecnología, sino encontrar la manera de que al hacerlo se preserven los recursos naturales y el medio ambiente, de modo que en todas las fases de un producto o servicio, desde la creación hasta la gestión de residuos, se ponga foco en la sostenibilidad en el largo plazo y se verifiquen muy de cerca los impactos de la creación de un producto o desarrollo de un proceso.

En el contexto actual, donde los combustibles y la energía aumentan sus precios constantemente, lo que hace que los costes de producción y el uso de hardware y software también eleven sus costes, las empresas prefieren optar por sistemas informáticos que usen los recursos de forma sostenible, lo que a su vez favorece el crecimiento económico, asegura puestos de trabajo y ayuda generar un cambio de percepción del consumidor sobre la marca, pero por sobre todo, ayuda a reducir la huella de carbono.

Si quieres saber más sobre algunas iniciativas relacionadas al Green IT que es posible poner en práctica dentro de las organizaciones, aquí te cuento 5:

       1. Programación verde

Cuidar muy de cerca todos los aspectos de diseño, desarrollo, implementación, uso y desecho de la infraestructura TI podrían ayudar a reducir o tener un bajo impacto ambiental de las operaciones. Empresas como Microsoft buscan implementar el green computing y ya han logrado que la mitad de la energía de la que disponen provenga de fuentes de energías renovables.

La clave está en una buena velocidad de ejecución y reducción del código fuente, tanto en longitud como en uso de memoria, que sea eficiente energéticamente, simple, fácil de interpretar.

       2. Haz uso del almacenamiento en la nube

Hacer uso de almacenamiento en la nube consume menos recursos energéticos que hacerlo en servidores físicos internos. Además, hacer uso del almacenamiento en la nube ofrece muchas más ventajas, como mayor seguridad y movilidad, lo que facilita la gestión de la información.

       3. Promover el Home Office y o trabajo remoto cuando se pueda

Permitir a los colaboradores trabajar desde casa, e inclusive participar en reuniones por videoconferencia hará un gran favor al medioambiente al evitar los desplazamientos y el uso extra de energía. El hecho de trabajar desde la comodidad del hogar, o desde cualquier otro sitio, ayuda a que los colaboradores disminuyan el uso de sus automóviles o del transporte público, lo que finalmente también impacta en reducir los niveles de estrés y organizar mejor sus horarios, equilibrando el trabajo con la vida personal.

      4. Apostar por el reciclaje y reducir el uso de papel

Una iniciativa que puede complementar el Green IT, y que es muy fácil de poner en práctica, es la de reducir la cantidad de papel que utilizamos, eligiendo sabiamente que es lo que optamos por imprimir. Así mismo, se puede minimizar el consumo energético mediante la reutilización de dispositivos y otros elementos electrónicos, solo cambiándolos cuando sea realmente necesario.

      5. Optar por dispositivos de bajo consumo energético

Comprar productos tecnológicos que sean eficientes energéticamente disminuirá el consumo de forma considerable a todo nivel. Por ejemplo, las computadoras son dispositivos que no necesitan de una gran potencia, sobre todo cuando utilizan herramientas y archivos desde la nube, además de procesos en cloud. Optar por ordenadores con microprocesadores de bajo consumo y fuentes de alimentación con eficiencia energética es la mejor alternativa para ayudar al medio ambiente y ser una empresa más eficiente energéticamente.

Como estas, hay muchas más opciones que se pueden poner en práctica, todo es cuestión de realizar una revisión de los procesos y productos que permiten que la compañía funcione e identificar posibilidades para implementar el Green IT y otras prácticas sostenibles.

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Sobre el autor

Fabiola Pérez

Apasionada de la comunicación y experta en social media, aporta una visión fresca a su contenido.

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